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En enero la inflación volvió a rozar el 2%, impulsada por factores estacionales y por los aumentos en alimentos, combustibles y el subte porteño. De acuerdo con las estimaciones privadas, el año comenzó sin grandes novedades en materia de inflación minorista, aunque el gran interrogante que persiste es qué pasará con el índice cuando se generalice la quita de los subsidios a los servicios públicos.
Si bien recién en diez días se conocerá el indicador oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), los analistas privados adelantaron que el costo de vida continúa sin dar señales de poder perforar el piso del 20% anual que se registró en los últimos dos años.
Durante el mes que acaba de terminar, los aumentos fueron liderados por el rubro Esparcimiento y el impacto que tradicionalmente tienen los bienes y servicios vinculados al turismo. Un escalón más abajo se ubicaron los alimentos -que en promedio volvieron a subir más de 1%- y los combustibles, impulsados en particular por el precio del gasoil. En este último caso, la suba se explica a partir del vencimiento de los plazos de las exenciones del impuesto a los combustibles líquidos y el gas natural y el impuesto a la transferencia del gasoil, que, por un convenio firmado en 2010, estaban desgravados. El cambio impositivo se tradujo en un incremento de entre 7,5 y 9 centavos por litro, lo que implica un alza de hasta 2 por ciento en los precios de los surtidores.
Y por supuesto, no podemos olvidarnos de los subsidios, y a estas subas hay que agregar el incremento del 127% que dispuso el gobierno porteño en la tarifa del subte, apenas unos días después de tomar la operación del servicio. Su impacto en el índice de precios al consumidor es relativamente menor -no alcanza al 0,1%-, aunque diferente sería el caso si finalmente las autoridades nacionales deciden avanzar con el proyecto para eliminar los subsidios en las líneas de colectivos urbanos y ferrocarriles para los usuarios que no tengan la tarjeta SUBE.
Otro tema que despierta grandes dudas entre los analistas es cómo medir el impacto en la inflación de la quita de subsidios en los servicios de luz, gas y agua, que desde el 1° de enero rige para los hogares de altos ingresos, partiendo de la premisa de que el Indec ignorará estos aumentos.
Para lo que resta del año, la mayoría de los analistas no espera grandes cambios en este campo. “Estamos trabajando con una pauta de inflación en torno al 24% y un modelo económico impulsado por el consumo”, explicó Mario Sotuyo, economista de la consultora Economía & Regiones. Sotuyo igualmente advirtió sobre los límites de este modelo económico, ya que el aumento de la demanda se correspondió con una pérdida de la competitividad de la oferta.
A partir de la segunda mitad del año, desde el Gobierno se avanzó hacia un esquema de crecimiento de las principales variables nominales a un nivel inferior a los del año anterior. Y se espera que este modelo se profundice durante 2012, con lo cual esperamos una inflación en torno al 15% anual.
Cualquier persona que va a comprar a un supermercado puede notar el alza de los precios. Tambien sucede en algunos servicios, como por ejemplo la suba de la Medicina Prepaga. Sin embargo, el indice de inflacion INDEC parece no mostrar la realidad tal como es.
Si bien la confección de cualquier índice se realiza mediante muestras estadísticas (esto es, se escogen algunos productos de la canasta para conformarlo), existen notorias diferencias entre la inflación INDEC y la inflación privados.
En este sentido, aquí le traemos la inflación acumulada del último año, tanto en las mediciones del INDEC como en las privadas. Podrá notar que las diferencias en algunos rubros son significativas.
Marzo tendra un ingrediente en inflacion y es la presión de la vuelta al colegio, la cual hará que el incremento del costo de vida en marzo sea el más alto del primer trimestre.
Es un mes en que todo lo que es escolar y, en menor medida, indumentaria, se nota mucho en el índice, segun el estudio de Orlando Ferreres. Y apuntó dos motivos: los colegios privados comienzan a aplicar aumentos en sus cuotas y culminan las paritarias docentes.
A fines del año pasado, institutos de Capital Federal y del Gran Buenos Aires comenzaron a comunicar que la matrícula llegaría este año con aumentos que van entre el 15% y el 25%, según la subvención estatal que reciban.
Las instituciones educativas, además, anticiparon que se trata de ajustes estimativos sujetos al resultado de las negociaciones salariales con los docentes.
A nivel nacional se acordó la semana pasada un aumento de un 27,2% con los trabajadores de la educación, mientras en Capital y provincia de Buenos Aires se promedió acuerdos de 29%. Se estima que el resto de las jurisdicciones tendrá una pauta de incremento similar.
Segun entendidos marzo es un mes crucial en materia de inflación debido a que comienza a definir la tendencia anual. A partir de ahora se da el inicio de las negociaciones de salarios en paritarias y las empresas empiezan a generar un colchón mediante aumentos para cubrir las subas salariales, sostuvo. Otro factor importante es la vuelta de las vacaciones, que suele generar presión en los alimentos.
Y fue poquito el tiempo en que no los hubo, fue solo una pausa, ya que los aumentos de precios volvieron a las góndolas. El año comenzó con importantes subas en el rubro alimentos y bebidas, y los analistas privados estiman que la inflación real de este mes se ubicará entre el 1,5 y el 2 por ciento, lo que implica medio punto más que en diciembre.
Enero, sabemos es uno de los meses más inflacionarios del año por el impacto de los aumentos en el rubro esparcimiento, por supuesto por las vacaciones, a los que, esta vez, se sumaron los incrementos en salud, dado el aumento en las cuotas de las empresas de medicina prepaga, y en transporte, por la suba de los combustibles que se anunció a fines de diciembre. Sin embargo, por segundo año consecutivo, en 2011 no se modificaron las tarifas del transporte urbano en Buenos Aires, como sí se había hecho en 2008 y 2009.
La buena noticia es que en la medición interanual, 2011 comenzó un poco mejor que 2010, ya que el costo de vida de enero había superado la barrera del 2,5%, impulsado por las fuertes alzas en la carne.
Se pronostica que los próximos meses serán muy movidos en materia de precios de los alimentos no solamente por factores locales, sino también por algunos importados.
Más allá de la desaceleración interanual de los primeros meses, para lo que resta de 2011 se proyecta una inflación similar a la de 2010. El año pasado cerró con una inflación del 23 por ciento. De ese número, tres puntos se explican por los aumentos en el precio de la carne. Y para 2011 se espera un panorama muy parecido, con una tasa del 23 por ciento, pero sin un impacto particular de la carne
Segun economistas, la inflación real de enero 2011 se ubicaría en torno al 2%, y, como cada mes, los aumentos continuan, y en este caso, el primer mes del año se vio afectado por los mismos, dado que aumentaron los alimentos, la medicina prepaga, expensas, y combustibles, entre otras cosas más.
Con todo esto, las proyecciones estarian arrojando que, la inflación de enero, estaria dando entre 1,9 y 2 por ciento.
El numero estaria pareciendose a lo que ha sido la inflación de todo el año pasado pero habrá mejoras porque falta el aumento al precio de la carne.
Por otro lado, en el Estudio Gabriel Rubinstein & Asociados destacaron que sólo en la primera semana de enero la inflación aumentó 1,3% por lo que estiman un alza de 2,3% para todo el mes. Mas aun….
En Argentina persiste el problema de la falta de credibilidad en los números del INDEC, por lo que existe una Inflación oficial y una inflación real.
Si bien la economía de la Argentina logró reponerse rápido de la crisis mundial y creció con fuerza en 2010, dejando buenas proyecciones para 2011, pero el flagelo de la inflación todavía marca una preocupación general, sobre todo porque la suba de precios impacta más en los pobres.
En primer lugar, todos los especialistas coinciden que el 2010 tuvo un aceleramiento de la inflación, de la mano de aumentos de tarifas y de la mejora en la actividad económica que aumento la demanda de consumo. Esto es lo que se vio en los primeros meses del año.
La medición oficial registró un acumulado anual apenas superior al 10%, mientras que para los informes privados el costo de vida se incrementó alrededor del 30%, casi el triple
Respecto al IPC, segun consultoras cerrará el año con un incremento en torno de 27 %, superando en varios puntos los registros de 2007 y 2008 y alcanzando la mayor suba desde la salida de la convertibilidad. Pero lo bueno es que el balance final es positivo: se logró una expansión del PBI de 8 %, aunque la elevada inflación no permite plasmar mejoras significativas en las variables sociales.
Los principales desafíos para evitar que el crecimiento de la actividad se resienta en 2011 pasan por:
Si comparamos los ultimos 6 meses del año 2010, aqui tenemos los valores segun INDEC (oficial) y los valores inflacionarios segun privados (real)
Más allá de todo, aquí le acercamos la tasa de inflación anualizada (esto es, comparada con el mismo mes de un año atrás) medida por el sitio inflacionverdadera.com, uno de los mejores de Argentina en lo que respecta a la medición de precios.
Finalmente Gobierno, sindicatos y empresarios llegaron a tejer un pacto social, será a tientas Pues no habrá un índice de precios confiable para cotejar el cumplimiento de las metas: el INDEC seguirá sin cambios al menos durante un año. Este será el tiempo que llevará construir una nueva estadística nacional, en el supuesto de que se vaya adelante con el asesoramiento del Fondo Monetario Internacional.
En lo que respecta hay algunos temas que se han puesto al descubierto, uno es que, en los hechos, el Gobierno reconoce el avance de la inflación. Otra, que ha advertido que una espiralización del fenómeno puede poner en jaque , por si misma, las chances electorales del kirchnerismo, y lo que si esta claro es que las piezas esenciales del acuerdo serán precios y salarios. Como el objetivo es frenar la inercia y las expectativas inflacionarias, un recurso habitual consiste en discutir remuneraciones en base a la inflación futura.
Segun consultoras existe la posibilidad que haya un sistema de bandas, al que se acomodarían los reclamos de los gremios y las posibilidades de los empresarios. Tendría la ventaja, dicen, de contemplar la situación relativa de cada sector y a la vez evitar lo que ocurrió con las paritarias de este año, cuando los aumentos fueron del 21 % al 35 %. O bien una cláusula específica, si la curva de los precios no afloja. De nuevo el mismo problema: ¿quién estará en condiciones de decir cuál es la inflación verdadera?
Un punto crucial es el costo de los alimentos. Tanto porque es un insumo básico en cualquier canasta familiar, como porque en ese espacio los incrementos superan largamente al resto de los bienes y servicios. Y más aún, porque allí hacen foco todos los gremios.
Las estimaciones privadas difieren en los porcentajes, aunque todas revelan cifras considerables. La consultora LGC, que dirige el ex ministro Martín Lousteau, calcula 33 % entre enero y octubre y 41 % para los últimos doce meses. Con un agregado significativo: en alimentos, el corrimiento de los precios luce generalizado, pero sin ninguna duda, la carne vacuna es el principal alimento que seguira en la mira.
Con semejantes precedentes no resultará sencillo colocar las demandas sindicales dentro de los límites que pretenden Gobierno y empresarios.
Los gremios reclaman porque la inflación recorta los sueldos y también por conservar espacios de poder, cada cual según su capacidad de presión o sus alinemientos. Así, existen salarios mayores a $ 14.000 mensuales, y otros que no llegan a $ 3.000. Todo, con independencia de los porcentajes negociados en paritarias.
Estamos a un mes de terminar el año, y los números de la economía aseguraron un récord que difícilmente alegre al Gobierno: con una suba en torno al 1,5% en noviembre en los precios al consumidor, según estudios privados, la inflación acumulada de los primeros 11 meses de 2010 acumula un incremento por encima del 21% y es la más alta desde que el kirchnerismo llegó al poder, en 2003.
El número de noviembre rondará el 1,5% según las consultoras privadas (la medición del Indec arrojaría un incremento en torno al 0,7%).
Implica una caída con respecto a octubre, que estuvo en 2%, pero garantiza una inflación anual del 23,8%, en la medición más conservadora, del estudio Bein, y un 26,5% de M&S Consultores, del economista Carlos Melconián y Rodolfo Santangelo.
Hoy la economía es “más sincera” que en años anteriores en términos de precios, salvo en el caso de los servicios públicos, que están congelados.
Sucede que desde finales de 2009 el encarecimiento de la carne, se duplicó en un año, y esto influye sobremanera en los índices de inflación, tanto privados como el públicos. Noviembre arrancó tranquilo, pero en la tercera semana pegó un salto, con aumentos en alimentos en general y en la carne en particular, segun M&S Consultores
El otro puntal del alza de precios son los aumentos salariales. Este año las negociaciones paritarias se dispararon por encima del 35%”, apuntaron economistas a la hora de explicar el fuerte salto de los valores al consumidor en 2010.
Fausto Spotorno, del estudio de Orlando Ferreres, recuerda que “dentro del último trimestre, noviembre es el mes más tranquilo”, y anticipa un diciembre con incrementos por encima del 2%.
El último mes del año estará “recargado” por dos motivos. El primero son las fiestas, que traccionan el consumo y también los precios, a los que se les sumará el incremento de un 23% del salario para el personal doméstico, que es retroactivo al 1´ de noviembre pero tendrá una incidencia en torno al 0,6% en el índice de inflación que elaboran las consultoras privadas, cuando se pagan los salarios del mes anterior.
Más allá de la negativa oficial y de los dibujos del INDEC, el consenso unánime entre los economistas “no oficiales” y de quienes no son profesionales pero consumen bienes y servicios, es que el país asiste a un proceso inflacionario.
Inflación o deslizamiento de precios? Es una buena pregunta para hacernos, pero en la nota de hoy lo que vamos a tratar de explicar son las formas de frenar este proceso que si bien en algun sentido a veces es necesario, nos afecta a todos.
Bajar la inflación real a un solo dígito para fines del próximo gobierno aparece como el principal desafío de los partidos políticos de oposición durante la próxima gestión presidencial. Cuando falta poco más de un año para el recambio de gobierno, la mayoría de los espacios partidarios que aspiran a ganarle al kirchnerismo creen que el contexto internacional debería asegurar una transición ordenada. Del otro lado, las amenazas giran en torno a la creciente tensión social y de los temores a una fuerte devaluación luego del actual período de tipo de cambio semifijo.
Aun cuando todavía no estén definidas las candidaturas presidenciales, todos los referentes económicos trabajan en términos técnicos, con una preocupación primordial: la inflación, que tanto le cuesta reconocer al actual gobierno.
Todos coincidieron en señalar la importancia de recrear la gestión técnica del Ministerio de Economía y del índice de precios al consumidor (IPC), cuya medición está a cargo del cuestionado Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
La inflación desalienta inversiones; las cuentas públicas presentan un déficit encubierto, financiado con dinero del Banco Central y la Anses; no hay acceso barato al financiamiento, y hay falta de diversificación productiva, con cuellos de botella en energía e infraestructura, declaro Ramos, líder del equipo económico del comité nacional de la UCR.
Algunos partidos políticos creen que la inflación sólo podrá bajar en forma gradual, desde el 25% actual a un 5% en 2015, otros encambio creen que es posible lograrlo en un año.
Respecto a la apreciación cambiaria: “A fines de 2011, el país estará más caro que en los 90 y, en realidad, es bueno tener un tipo de cambio depreciado, porque fomenta la inversión”. Para revertir este problema cambiario, que complicará el balance comercial, “no hay que tener temor en utilizar el control de capitales declaro Federico Sturzenegger, presidente del Banco Ciudad
En cambio Néstor Grindetti (secretario de Hacienda porteño) por el PRO pidió un control más tajante de los subsidios en los servicios públicos, “para que sean reemplazados en forma parcial por subsidios a la demanda de los sectores más carenciados”. La otra clave consiste en subir la recaudación de los impuestos a las ganancias y bienes personales, para poder tomar, al mismo tiempo, el impuesto al cheque a cuenta del IVA.
La Coalición Cívica propone mejorar los indicadores sociales y mejorar las expectativas, otros mas pesimistas advierten que La única solución, será “un acuerdo para combatir la pobreza, lo que universalizará realmente los planes sociales, con una lucha expresa contra sectores monopólicos”.
Distintas opiniones, distintas propuestas, y una tarea muy dificil, pero dicen que nada es imposible…..
Las expectativas de la población respecto de cómo seguirán subiendo los precios siguen en alza, reflexion que se encuentra muy lejos de las cifras oficiales defendidas por el ministro de Economía.
Un relevamiento realizado este mes detectó que se espera una inflación promedio del 34% para los próximos doce meses. que la percepción de la inflación es mayor entre quienes tienen nivel educativo secundario o inferior: en este grupo, el promedio del aumento de precios esperado es del 36,6%, mientras que entre quienes tienen estudios terciarios o universitarios el porcentaje se reduce al 31,3 por ciento.
Segun el Gobierno “La inflacion es un aumento generalizado de precios y lo que sucede es que puede haber algunos productos que hayan aumentado”. Segun el Ministerio de Economia: “Si aumentó lacarne, son los productores los que la están aumentando”. Afirmaron que se aplicaran “todas las medidas que sean posibles” contra la suba de precios, aunque advirtió que la capacidad de intervención del Estado “es limitada”.
La brecha entre el pronóstico que hacen los economistas, tratando de anticipar el dato que dará el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec),es de 18,4 puntos.
Los índices de losanalistas privados se acercan mucho mas a la percepción de la población por ejemplo, pronostican para este año una inflación del 25%, mientras que el índice oficial acumula, hasta octubre, un 9,2 por ciento. Las expectativas también se condicen con los incrementos esperados de lossalarios de convenio, que según algunos relevamientos hechos entre empresas serían superiores a los de este año.
El informe del centro de estudios muestra también que quienes esperan mayor nivel de inflación son los habitantes del interior del país. Para los consultados en las provincias, el alza sería, en los próximos doce meses, del 34,8 por ciento.
En la ciudad de Buenos Aires, las respuestas arrojaron un promedio del 29,9%, mientras que entre quienes viven en el conurbano el índice esperado resultó idéntico al del interior, del 34,8 por ciento.